Luego de pasar unos años en una cultura diferente estoy comenzando a entender algunos códigos de la misma, sobre todo aquellas cuestiones que tuve en mente por mucho tiempo, debido en algunos casos a que las remarqué al poco tiempo de mi arribo, cuestiones, que en muchos casos me sorprendieron pues poseen gran contraposición con la cultura propia.
Recuerdo por ejemplo que si bien los programas televisivos como “Los Simpson” son conocidos y ampliamente difundidos por estos pagos, los mismos son prohibidos de padres a hijos, cuestión que no entendía en un principio, mismo aquí existe una versión regional (si se quiere quebecois de “Los Simpson”) en comedia (con actores) llamada “Los Bougon”, serie que me fascina, pero cuando le pregunto a algún quebecois sobre dicha serie se hace el tonto, cambia de tema o le da como vergüenza. Luego de un tiempo me di cuenta que la ultima sensación, vergüenza, es quizás la culpable de las demás reacciones que encontré en relación a dichos programas, pues según veo, las facilidades que otorgan los gobiernos norteamericanos para vivir (Aide social, ayuda social, ayuda financiera de todo tipo, subvención mensual por hijo, 1 año de licencia paga para la madre o el padre del recién nacido, etc.) junto con la bajísima tasa de desempleo dan como efecto secundario que haya gente que se tire a chanta y labure poco o no labure, llevando como ídolo a Homero o a cualquiera de los integrantes de “Los Bougon”. Este tipo de series para el argentino medio son cómicas e inimaginables de realizar, tratando de llevar un buen estándar de vida, claro esta, pero aquí los estándares de pobreza son muy elevados, pues por ejemplo el gobierno estima pobre a quien no tiene auto, es decir alguien que recibe la “aide social” (ayuda social) tiene derecho a usar su dinero para comprarse un auto (de hasta un denominado monto claro) y seguir viviendo de la subvención estatal, ello hace que determinada gente se conforme con vivir “pobre” con las subvenciones del gobierno, luego de este análisis comencé a entender a los padres preocupados por el avenir de sus hijos, si sus ídolos pasan a ser los personajes mencionados.
Como tengo que ir asimilando la cultura regional para activamente formar parte de esta sociedad, es que estoy tomando a Homero como mi modelo a seguir, a saber; la zapan va en camino, mi record de cervezas semanales va subiendo, trabajo 7 horas y media diarias, ni un minuto mas y la pelada se va acentuando. Hasta la próxima, saludos a todos, Homero Fernández.